“Ahora bien, cuando el dragón vio que había sido arrojado abajo a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. Pero las dos alas de la gran águila le fueron dadas a la mujer, para que volara al desierto a su lugar; allí es donde es alimentada por un tiempo y tiempos y medio tiempo, lejos de la cara de la serpiente”. (Revelación 12:13, 14.)
Las torres cayeron, el infierno se desató. Agotamos todos los recursos, pensamos que nunca iba a pasar, pero así es nuestro presente, libertad es solo una palabra utilizada para vender. Solo nos queda luchar...nuestras vidas aqui, en marte,no valen nada, pero si nuestra libertad... (La historia se repite)